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LA HISTORIA DE LA
PROVINCIA EUDISTA
DE COLOMBIA

De 1883 a finales del siglo
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El 1º de
diciembre de 1883 desembarca en Cartagena de Indias (Colombia), procedente de Francia, el
padre Teodoro Hamón para tomar allí la dirección del Seminario, del que la
Congregación acababa de encargarse por petición expresa del papa León XIII. El P.
Francisco Dufouil, que venía de Estados Unidos, se le unió un poco más tarde y los dos
se pusieron a la obra, con una fe y una generosidad que ninguna dificultad pudo destruir.
Su abnegación y la de los cohermanos que vinieron luego a ayudarles dieron frutos
perdurables: poco a poco la CJM (Congregación de Jesús y María) se encargó en Colombia
de otros seminarios y de otras obras apostólicas; encontró allí vocaciones que le
permitieron enraizarse; y pudo, también, responder llamadas de otros países de América
Latina. Hoy, además de la Provincia de Venezuela, la Provincia de Colombia se extiende a
lo largo y ancho del continente: estamos en 10 países (Brasil, Colombia, Ecuador, Estados
Unidos, Chile, Honduras, México, Nicaragua, Perú, República Dominicana).
El P. Angel Le Doré, Superior General de entonces, añoraba que la CJM volviera al
trabajo inicial de la formación en los seminarios. La ocasión se presenta cuando el Papa
León XIII, buscando satisfacer a Monseñor Biffi, Obispo de Cartagena, le pide que la CJM
se encargue del seminario diocesano. El 1º de diciembre de 1883 este deseo se hace
realidad. Primero, los PP. Teodoro Hamón y Francisco Dufouil; luego, un año después,
llegarán los padres Claudio Garnier, Luis Delaunay y Gabriel Mallet. En 1885 la comunidad
eudista se consolida, los padres se hacen conocer, predican, misionan, sacramentalizan.
Luego, en 1886, llegarán los padres José Fouyard y José Tressel... Cartagena está
lista para ser la puerta de otras fundaciones en Colombia.
En 1888 asumirán la dirección del seminario de Santa Fe de
Antioquia los padres Felix de Martini y Emilio Gobert. Luego, en 1890, los padres Fouyard,
Tressel, Viel y Piriou asumirán la dirección del seminario de Pamplona... Ya los padres
pensaban en la necesidad de un noviciado propio para las vocaciones eudistas que van
surgiendo, así como la de un "vicario provincial". Los problemas con los
Obispos no han faltado, las dificultades para la promoción de vocaciones son fuertes, las
distancias son enormes, las situaciones socio-políticas siempre afectan... pero la
esperanza, las ilusiones y la alegría son inmensas. La Asamblea General de 1891 aprueba
estas necesidades y el 26 de octubre de 1892, el Consejo General nombra al P. Felix de
Martiní como Vicario del General en Colombia. Será, de cierto modo, el primer
"provincial" de estas tierras, establecido en la ciudad de Cartagena de Indias.
Ya varios colombianos habían ingresado a la CJM: Erasmo Arrieta, Jesús Amador, Francisco
Toro y Luis Vásquez. Igualmente, se había asumido la parroquia de Sabanalarga, que
comprendía una docena de pueblitos. En 1898, el Superior General, P. Le Doré, visita por
primera vez, la obra en Cartagena. El fin del siglo viene con la Guerra de los Mil días y
la muerte del P. Hamón, después de 17 años en Colombia. Fue su prudencia la que sostuvo
a los padres en los duros acontecimientos, fue su santidad la que hizo florecer y crecer a
la comunidad en el primer cuarto del siglo XX. Sobre su tumba nació la Provincia Eudista
de Colombia.
Los primeros 25 años del
siglo XX
Del 27 de diciembre de 1905 al 4 de enero de 1906 se realizó la primera Asamblea
Provincial. Cada uno de los superiores presentó el informe de la respectiva obra; se
habló largamente de los planes de estudio; se estableció que se abriría una casa de
formación en el interior del país; se manifestó el deseo de tener una traducción
española de algunos libros de San Juan Eudes; se invitó a los padres jóvenes a no
dejarse llevar del desaliento por las incomodidades y sufrimientos que acompañan el
trabajo de aclimatación en un país extranjero. El P. General aprobó las actas que se
convertirían en reglas prácticas de la provincia naciente. Posteriormente, la Asamblea
General del mismo año, nombraría como segundo Vicario Provincial al P. José Fouyard.
Durante catorce años, el P. Felix de Martiní había manejado la Provincia, con mano
fuerte (como era el estilo de la época), pero fortaleciéndola y haciéndola fecunda. Él
es el verdadero fundador de la Provincia de Colombia.
En esos
primeros años del siglo se realizaron algunas fundaciones fuera de Colombia (Panamá,
Santo Domingo) que no duraron mucho tiempo, y se renovó la presencia eudista en las
parroquias de la Costa Atlántica de Colombia (Turbaco, Arjona, Arenal). Pero lo más
importante, va naciendo un Juniorato para las vocaciones eudistas: el año de 1908,
además de la beatificación de Juan Eudes, celebrada ampliamente en Colombia, trae la
apertura del Juniorato en San Pedro (Antioquia), cuyo primer superior fue el padre Antonio
Gastón. Era el regalo adecuado para los primeros 25 años de los eudistas en Colombia. El
informe del visitador general, P. Lebastard, en 1910, hablaba claramente de la situación:
"Si las comunidades de Colombia continúan como van, la estimación que se tiene
por la Congregación crecerá cada vez más; el juniorato nos dará más eudistas y la
comunidad se propagará en Colombia y en otros países de América del Sur"
Palabras
de algún modo proféticas
Mientras tanto se abrían para los eudistas, aunque por
poco tiempo debido a la Revolución, las tierras mexicanas (Saltillo, Jalapa).Comenzaban
los sueños por una implantación seria en tierras del Caribe.
El Juniorato
exigía el noviciado (que hasta ese momento se realizaba en Europa). Se pensaba en Bogotá
y se envió, para iniciar el proceso, al P. Felix de Martiní . El P. Evanno terminó
iniciando la obra en predios de San Cristóbal, cerca de Bogotá. Oficialmente el
noviciado se abrió el 2 de julio de 1912, con cuatro aspirantes, en la Quinta Minard de
San Cristóbal. Al frente del mismo quedará el P. Joaquín André. Al año siguiente, con
múltiples preocupaciones, moriría el P. Fouyard, segundo provincial de Colombia. En su
reemplazo fue nombrado el P. Maturín Jéhanno, sereno y tranquilo, equilibrado y justo,
no era de los que se asustaban ante los problemas. Por otra parte, la situación política
era tranquila. Ejercería su cargo hasta 1926.
El noviciado se pasó a Usaquén,
cuya parroquia asumieron desde entonces, 1914, los eudistas. Así entró Usaquén en la
historia de los eudistas, la cual girará a su alrededor hasta el día de hoy. Ese mismo
año se asumió la parroquia de Nuestra Señora de las Angustias, en el centro de Bogotá,
donde funcionaría la Casa Provincial por mucho tiempo. Entre 1914 y 1915 se cierran las
obras de Santo Domingo y Santa Fe de Antioquia y se abren las de Santa Rosa de Osos y
Jericó. En 1917, el papa Benedicto XV nombra al P. Joaquín García Benítez, Obispo de
Santa Marta. Será el primer obispo eudista colombiano. En 1919 morirá en París el P.
Angel Le Doré, Superior General de los Eudistas y creador de la Congregación en los
tiempos modernos. Le sucederá el P. Alberto Lucas, quien visitará Colombia a finales de
ese mismo año y presidirá la Asamblea Provincial en San Pedro. El P. Lucas regresó a su
tierra encantado con la obra en América. Ya han pasado 37 años desde la llegada del P.
Hamón: la provincia eudista es próspera y rica de esperanza. En 1924 se asume el
seminario de Ocaña; Usaquén contaba con 25 novicios; en San Pedro había un centenar de
alumnos. La hora de la canonización de Juan Eudes se acercaba: el 31 de mayo de 1925, el
papa Pio XI lo haría. En Colombia las fiestas fueron inolvidables por el esplendor de las
celebraciones y la devoción de los asistentes.

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